Seguía acudiendo a mis sesiones de psicología y a mi medico de cabecera-, me sentía totalmente indefenso en el mundo, en la calle, en cualquier sitio.
Un día bajando a una de mis sesiones, caminando vino a mi cabeza por que había pasado por eso, y junto a mi psicóloga le di forma.
Durante gran parte de mi vida el pánico a sufrir, a que no me quisieran, ha equivocarme; dominaba mi vida sentimental, mis sentimientos y eso hacia que me hubiese llenado de muros inmensos e impedían que fuera yo y vivir las cosas de mi vida al cien por cien y me fue llenando de frustración y tristeza hasta que ya no pude mas y estalle.
De ahí cada una de las fases por las que pase ,todas tenían un por que, sentí cada una de esas cosas de la manera mas dura, para no tenerle miedo nunca mas o mas bien para que ya no dominaran mis sentimientos.
Pasaron unos días hasta la siguiente sesión, la tristeza y soledad, esa fina capa seguía envolviéndome y no se despegaba de mi y yo intentaba cada día dar un paso mas, ya fuera solo o acompañado un paso para conseguir la normalidad, algo tan simple para cualquiera para mi requería un esfuerzo titánico, el simple echo de dar un paseo.
La siguiente sesión me senté en el sillón de siempre, enfrente de mi psicóloga y me sentí extraño, era como si mi cuerpo fuera el mismo, pero por dentro era otro, una sensación extraña pero no desagradable.ahi ya supe que algo importante había cambiado en mi y una tranquilidad interior me hizo pensar que había conseguido lo que siempre había perseguido sentirme bien conmigo.
Aun así todo seguía igual envuelto en esa capa de tristeza y fina soledad ,comprendí que ahora tenia un traje nuevo que tendría que acoplarse a mi cuerpo y después yo tendría que aprender a utilizar y manejar ,pero mientras me encontraba totalmente desnudo a cualquier sentimiento y sin ninguna defensa y eso me hacia sentirme vulnerable y la calle y la gente se me hacían inmensos, gigantes que no era capaz de alcanzar y seria así ,tenia que dejar que pasara tiempo y mientras no dejar de dar pasos ni dejar de pedir ayuda si la necesitaba, pero no parar de caminar ,así lo hice y así aun estoi.Con un nuevo traje lleno de sensibilidad y con el resto de las cosas que siempre han formado parte de mi.
El caracol estaba sin caparazón y tendría que construir uno nuevo, pero uno distinto que permitiera que la luz de la vida entrara en el, algo tan simple, simplemente ser un caracol, simplemente ser yo.
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